El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) relanzó y actualizó su Mapa de Arsénico, una herramienta clave para advertir sobre la presencia de este contaminante en el agua. Según la nueva información, los distritos de Berazategui y Florencio Varela aparecen en color amarillo, lo que implica una advertencia: se recomienda a sus habitantes realizar estudios adicionales antes de consumir el agua de manera habitual, ya que existe un riesgo potencial de desarrollar cuadros de Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE). En contraste, el distrito de Avellaneda figura como seguro, mientras que Quilmes no cuenta con información de muestras.
El proyecto, bajo la dirección del Dr. Jorge Stripeikis y con la colaboración de la alumna Lucía Digón, ofrece una visión detallada de la distribución del arsénico, cuya presencia por encima de los niveles de la OMS podría afectar a más de cuatro millones de argentinos. El consumo sostenido de agua contaminada con arsénico puede generar graves patologías como el HACRE, que en su falta de tratamiento deriva en cáncer de pulmón, laringe y fibrosis pulmonar. Por ello, el mapa es una referencia crucial para la salud pública.
Ante la disminución de la recolección de muestras durante la pandemia, el ITBA ha hecho un llamado a la comunidad para que participe activamente en la actualización continua del mapa. Los interesados en colaborar pueden entregar muestras de agua en las instalaciones del Laboratorio de Ingeniería Química y Medio Ambiente (LIQMA), previa cumplimentación de un formulario, aportando así datos valiosos que permitan tomar decisiones proactivas para garantizar el acceso a fuentes de agua seguras.