DOLOR Y FERVOR POPULAR: MILES DE VECINOS DESPIDIERON EN BERAZATEGUI AL INTENDENTE QUE “HIZO ESCUELA”

Berazategui se volcó en una emotiva y multitudinaria despedida a Juan José Mussi, el intendente y médico que dejó una huella imborrable tras más de cuarenta años de militancia y gestión. El Centro de Actividades Roberto De Vicenzo fue el epicentro del último adiós, donde miles de vecinos y militantes se acercaron desde la mañana del martes para agradecer y honrar su legado. La concurrencia masiva evidenció el vínculo afectivo y la pertenencia que el dirigente logró forjar con la comunidad de su distrito.

El homenaje contó con una marcada espiritualidad, buscando consuelo en el dolor colectivo. La jornada se inició con un responso a cargo del Padre Obispo Carlos José Tissera. A lo largo del día, sacerdotes de la diócesis se acercaron a cada hora para oficiar una oración, acompañando a las familias y a los miles de ciudadanos que buscaban despedir a quien consideraban su principal referente. Este ritual comunitario demostró que la despedida de Mussi fue un acto que trascendió la política para consolidarse como un ritual social.

Mientras las autoridades provinciales y nacionales presentaban sus respetos, el pueblo de Berazategui fue el protagonista del velatorio, ratificando el legado de Mussi como un “constructor territorial”. Su impronta de gestión, centrada en la salud pública y el desarrollo urbano, fue destacada por el gobernador Axel Kicillof, quien resumió su vocación: “Lo único que pensaba era cómo mejorarle la vida a la gente”. Este sentimiento de cercanía explica la respuesta masiva y el fervor en la despedida.