El Gobierno argentino ha decidido disolver la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y transferir sus funciones al Ministerio de Salud, según anunció el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Esta medida busca eliminar “capas burocráticas, descontrol administrativo y manejos incompatibles con una política transparente”, según Adorni. Por lo tanto, la ANDIS, creada en 2017, dejará de coordinar políticas públicas en discapacidad.
La transformación no implicará la suspensión de pensiones ni recortes de prestaciones para personas con discapacidad, aseguró Adorni. En este sentido, la absorción por Salud incluye auditorías permanentes y la eliminación de 16 cargos políticos, con una caída del 46% en la estructura jerárquica de la entidad. Sin embargo, el anuncio llega en medio de un escándalo por irregularidades en el organismo.
En consecuencia, la decisión generó críticas y denuncias de “impunidad” y abandono en Discapacidad. La oposición y organizaciones de derechos humanos cuestionan la medida, argumentando que podría afectar a las personas con discapacidad. Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la reforma busca mejorar la eficiencia y transparencia en la gestión de las políticas de discapacidad.