Tras meses de incertidumbre y un agudo conflicto salarial, la histórica empresa El Nuevo Halcón S.A. formalizó su cierre definitivo, dejando de operar el emblemático servicio de la línea 148. La crisis financiera, marcada por el impago de sueldos, aguinaldos y aportes patronales, llevó a la compañía a vender incluso su predio operativo en Quilmes para intentar cancelar las deudas acumuladas con su personal.
El esquema de transición ya está en marcha para garantizar la conectividad entre Florencio Varela y Constitución: la prestación del servicio quedará bajo la órbita de Misión Buenos Aires y la empresa San Vicente (Grupo DOTA). Este traspaso busca normalizar la frecuencia de los recorridos, que se había visto severamente afectada por las constantes medidas de fuerza y la falta de mantenimiento de las unidades durante la última etapa de la gestión anterior.
Respecto al futuro de los trabajadores, el acuerdo en proceso de homologación contempla la absorción de aproximadamente 500 empleados por parte de las nuevas operadoras. El punto central de la negociación es el compromiso de respetar la antigüedad y las categorías laborales vigentes, cerrando así un capítulo de décadas para la empresa que dio origen al histórico apodo del club Defensa y Justicia.