La tranquilidad del viernes por la mañana en Wilde se vio interrumpida por una frenética persecución de 20 minutos que terminó con tres patrulleros destrozados y un hombre aprehendido. El incidente comenzó en el cruce de Friuli y General Belgrano, cuando efectivos de la Policía Bonaerense intentaron detener un Fiat Cronos negro que circulaba realizando maniobras peligrosas en zigzag.
El conductor, lejos de acatar la orden, aceleró y emprendió una huida hacia Quilmes, obligando a las autoridades a desplegar un masivo operativo cerrojo que involucró a múltiples dependencias de la zona. El sospechoso fue identificado por fuentes policiales como Esteban Díaz Romero, quien desempeñaría tareas como docente.
La fuga concluyó violentamente en la intersección de Raposo y Coronel Lynch, en el límite entre Avellaneda y Quilmes, donde un móvil policial volcó tras ser impactado por el prófugo, dejando un saldo de varios oficiales heridos y tres unidades fuera de servicio.
La causa quedó radicada en la UFI N° 3 de Avellaneda, bajo la carátula de “Resistencia a la autoridad y lesiones culposas”, mientras se investiga si el estado de alcoholemia fue el detonante de la huida.
Aunque inicialmente se sospechó de un ilícito mayor, los investigadores descartaron que el vehículo tuviera pedido de secuestro o que el implicado hubiera cometido un robo previo al inicio del seguimiento.







