A casi tres años de la sanción de las ordenanzas que prohíben la Tracción a Sangre (TAS) en Florencio Varela, la falta de reglamentación por parte del municipio mantiene a cientos de caballos en condiciones de explotación extrema. Ante esta situación, se presentó un pedido de informes en el Concejo Deliberante (Expediente 29.690/26) para exigir explicaciones al Intendente Andrés Watson sobre el destino de los fondos recaudados para la sustitución de carros y la ausencia de operativos de rescate.
El reclamo destaca una preocupante contradicción: mientras las denuncias por maltrato animal aumentaron de 134 en 2023 a 192 en 2025, el Ejecutivo local no ha implementado los protocolos de protección ni la logística necesaria para el retiro de los equinos. La iniciativa, impulsada por la Dra. Marcela Loyola, busca visibilizar que la demora administrativa perpetúa el sufrimiento de estos seres sintientes en barrios como Ingeniero Allan, Santa Rosa y Villa Hudson.
Se solicita conocer con precisión el censo de recuperadores urbanos, la existencia de tráilers para traslados y el detalle de las partidas presupuestarias que, aunque figuran en la Ordenanza Fiscal, no se traducen en la jubilación de los animales. “No podemos celebrar una ordenanza que solo existe en el papel mientras el látigo sigue cayendo en nuestras calles”, concluye el comunicado que busca una respuesta inmediata de las autoridades.








