
En el marco del Día Mundial del Asma, que se conmemora este 5 de mayo de 2026 bajo el lema “acceso a inhaladores antiinflamatorios para todas las personas”, los especialistas advierten sobre el impacto de esta enfermedad en nuestro país. Según datos de la Asociación Argentina de Pacientes con Asma, se estima que 4 millones de personas conviven con esta afección crónica, mientras que otros 2 millones la padecen sin haber recibido aún un diagnóstico formal. Esta falta de detección temprana se traduce anualmente en unas 15.000 internaciones y cerca de 400 muertes que podrían evitarse con un tratamiento adecuado.
En este sentido, el asma se manifiesta como una inflamación crónica de las vías respiratorias que genera síntomas como tos persistente, falta de aire y opresión en el pecho. Aunque puede aparecer a cualquier edad, es la enfermedad crónica más común en la infancia y se origina por una combinación de factores genéticos y ambientales, tales como la contaminación, el polen o el polvo. Asimismo, los expertos subrayan que el diagnóstico es sencillo y puede realizarse en pocos minutos mediante una consulta clínica y una espirometría, permitiendo que el paciente inicie rápidamente el control de su cuadro.
Finalmente, el tratamiento moderno basado en corticoides inhalados y broncodilatadores permite que las personas afectadas lleven una vida normal y realicen actividad física sin inconvenientes. Por consiguiente, el desafío actual de la salud pública radica en cerrar las brechas de acceso a la medicación y derribar mitos, recordando que el asma no tiene cura pero es plenamente controlable con seguimiento médico. Mejorar la información y garantizar tratamientos accesibles son los pilares fundamentales para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los vecinos de la región.








