
Un vecino de Berazategui denunció una grave situación vivida el pasado miércoles alrededor de las 7:22 en la parada de calle 14 y 128. Según relató, el chofer del coche 142 de la línea 159 se negó a abrir las puertas para que subieran trabajadores que esperaban en el lugar, incluyendo a una joven que se dirigía a Quilmes y a su padre, quien cuenta con certificado de discapacidad motriz.
El denunciante aseguró que, pese a contar con espacio, el conductor ignoró a las cerca de 20 personas que esperaban y solo permitió el ascenso de otros pasajeros una vez que el semáforo cambió a verde para que los increparan. Debido a este accionar, los damnificados debieron esperar una hora y media para poder tomar el próximo servicio, mientras que sufrieron amenazas y agresiones por parte de pasajeros que estaban a bordo, a quienes el chofer les permitió bajar exclusivamente para alejarlos de la parada.








