
La Policía, con asistencia de la Subsecretaría de Zoonosis y Protección Animal a cargo de Pamela Dreher, allanó la vivienda del principal sospechoso por orden del fiscal Conde de la UFI N° 3 de Quilmes. Pese a las graves denuncias, el procedimiento arrojó un resultado negativo por supuesta falta de pruebas, situación que generó indignación barrial y motivó a la funcionaria a publicar un descargo en sus redes para defender la intervención oficial.
Tras el retiro de los efectivos de seguridad y del personal municipal, un grupo de vecinos ingresó al domicilio y documentó en videos una escena que contradice el dictamen oficial. Las imágenes muestran bisturíes, cuchillos, un estetoscopio, jeringas y diversos medicamentos veterinarios esparcidos por el piso, evidencias que reavivaron los reclamos de la comunidad y exponen las fallas en la inspección del lugar.








