
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha el operativo gradual para el traslado de los 1.500 internos alojados en la cárcel de Villa Devoto hacia el nuevo y moderno Complejo Penitenciario Federal ubicado en Marcos Paz. Se trata de un hecho histórico para la Ciudad, ya que Devoto es la última cárcel que permanece dentro del ejido urbano porteño, un penal inaugurado en 1927 y cuyo cierre definitivo es un reclamo histórico de los vecinos y de distintas gestiones que nunca se había concretado. El anuncio fue encabezado por el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien destacó el trabajo articulado con el presidente de la Nación, Javier Milei, y con funcionarios de áreas de seguridad.
Para garantizar el orden y la seguridad durante todo el proceso, que demandará varias semanas, se conformó un Comando Unificado que nuclea a fuerzas federales, bonaerenses y porteñas. Este equipo integral tendrá a su cargo la planificación y ejecución de los movimientos progresivos, evaluando minuciosamente el perfil criminológico y la peligrosidad de cada interno para prevenir cualquier tipo de incidente tanto dentro del penal como en el trayecto hacia las nuevas instalaciones de máxima seguridad.







