
La región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una jornada de inestabilidad climática marcada por el ingreso de una masa de aire frío que ha provocado un notable descenso de la temperatura. Según el reporte del Servicio Meteorológico Nacional, para este sábado 9 de mayo se espera una mínima de 7°C y una máxima que apenas alcanzará los 13°C, bajo un cielo mayormente cubierto. Las condiciones se ven agravadas por una alerta amarilla debido a ráfagas del sector sudoeste que podrían superar los 50 km/h, acompañadas por chaparrones aislados que afectarán principalmente la zona sur del conurbano durante la tarde.
En este sentido, la sensación térmica se mantendrá significativamente baja debido a la intensidad del viento polar, lo que obliga a los vecinos a reforzar el abrigo y extremar las precauciones ante la posible caída de ramas o cables. La humedad se ubica en torno al 76%, generando un ambiente húmedo y riguroso que persistirá hasta la madrugada del domingo. Asimismo, el sistema de alertas mantiene bajo vigilancia no solo al AMBA, sino también a la costa atlántica bonaerense, donde se espera que el fenómeno de ciclogénesis impacte con ráfagas aún más intensas, dificultando cualquier tipo de actividad al aire libre durante todo el fin de semana.
Finalmente, el pronóstico extendido indica una mejora paulatina en las condiciones generales a partir de mañana domingo 10 de mayo, con una rotación de vientos que permitirá un leve ascenso térmico. Por consiguiente, se prevé que la nubosidad disminuya hacia el lunes, dando paso a una semana laboral con tardes más agradables y máximas que podrían escalar hasta los 18°C. Desde Defensa Civil de la región se recomienda a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y evitar dejar objetos sueltos en balcones o patios que puedan ser desplazados por las fuertes ráfagas de viento que caracterizarán a esta jornada otoñal.








