La familia de Aldo Anguita, un vecino de 49 años, denunció que la prepaga Bristol Medicine le dio de baja la cobertura tras ser operado de urgencia y diagnosticado con cáncer de colon. Según explicaron sus allegados, la empresa interrumpió el servicio alegando una supuesta “enfermedad preexistente”, argumento que los familiares rechazan categóricamente al asegurar que no existían antecedentes previos al diagnóstico actual.
Ante la gravedad del cuadro oncológico, el Juzgado Federal de Quilmes, a cargo del juez Luis Armella, dictó una medida cautelar ordenando a la prestataria la restitución inmediata del servicio. El fallo judicial busca garantizar que el paciente acceda sin demoras al tratamiento necesario; incluso, la justicia ya determinó la aplicación de multas diarias (astreintes) de 50.000 pesos por cada día de incumplimiento por parte de la operadora de salud.
A pesar de la orden legal y la urgencia del caso, la familia advierte que la prepaga continúa sin brindar la asistencia correspondiente, dejando a Anguita en una situación de total vulnerabilidad. Por este motivo, lanzaron una campaña de difusión para visibilizar el caso y exigir que se respete el derecho a la salud y la vida del paciente de manera urgente.










