En un megaoperativo coordinado por la UFI N°7 de Quilmes y la Dirección de Investigaciones Contra el Crimen Organizado, fue desarticulado el “Clan Caamaño”, una organización criminal de alta gama vinculada a la famosa “Banda del Dron”. El grupo, liderado por Matías y Emiliano Caamaño junto a Nelson Acosta, utilizaba barrios privados como fachada de legalidad para coordinar violentas entraderas y asaltos industriales, como los ocurridos recientemente en Bernal y el exclusivo barrio Puerto Nizuc.
La investigación reveló una logística de avanzada que incluía el uso de drones para tareas de inteligencia y reconocimiento de objetivos. Durante los allanamientos en Quilmes, Berazategui y Avellaneda, la policía secuestró un arsenal de armas y bienes de lujo valuados en más de 1,8 millones de dólares, incluyendo vehículos con documentación apócrifa y motos de agua, evidenciando el ostentoso nivel de vida que mantenía la banda gracias a sus actividades ilícitas.






