La investigación por la trágica muerte de Camilo Isabella Valenzi, el joven de 15 años que falleció en el boliche Club XXI de Quilmes, dio un giro decisivo con la entrega del informe de autopsia. Contrario a las sospechas iniciales de una agresión, el estudio forense descartó cualquier signo de violencia física. En su lugar, el informe reveló que Camilo murió a causa de la ruptura de una úlcera gástrica crónica, una condición que llevaba alrededor de ocho meses de evolución. Esta evidencia científica no solo esclarece la causa del deceso, sino que también desvincula a los amigos del joven de las acusaciones de haber participado en una golpiza, como se había especulado en un principio.
Con la causa de muerte ya establecida, la investigación se ha reenfocado en determinar las responsabilidades del local bailable. Las autoridades, a cargo de la comisaría novena de Quilmes, buscan establecer cómo pudo un menor de edad ingresar al establecimiento usando un documento de identidad falso. El DNI pertenecía a un amigo de Camilo, quien declaró junto a su hermano para colaborar con la causa y confirmar que no hubo ninguna discusión ni agresión. La Justicia también está analizando el protocolo de atención de emergencia que se aplicó dentro del boliche, ya que fue uno de los encargados quien trasladó al joven al hospital, donde lamentablemente llegó sin vida.
La familia de Camilo y la de sus amigos, que habían sido señalados en un inicio, ahora esperan que el caso se resuelva completamente. Mientras la policía continúa con las pesquisas para establecer responsabilidades en la falta de control de ingreso al lugar, la principal hipótesis de un crimen ha sido completamente descartada por los resultados de la autopsia. Este informe no solo pone fin a la especulación, sino que también dirige la atención hacia las posibles fallas en la seguridad y el manejo de emergencias dentro del Club XXI, un punto crucial para las futuras diligencias judiciales.
