
La muerte de Carlos Alberto Solari a los 77 años generó una profunda conmoción que atravesó las fronteras argentinas hasta llegar a Barcelona. Cientos de fanáticos y residentes argentinos se autoconvocaron en el corazón de la ciudad española para rendir un sentido homenaje al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, transformando el espacio público en una emotiva misa ricotera.
Durante el encuentro, los seguidores del icónico músico montaron altares improvisados con velas, fotografías y banderas que replicaban sus frases más emblemáticas. El tributo internacional también incluyó tatuajes en vivo y cantos masivos en recuerdo del artista, quien dejó una huella imborrable en el rock nacional tras su trayectoria junto a Skay Beilinson y su posterior etapa solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.








