
Lucas Pertossi, uno de los rugbiers condenados a 15 años de prisión por el asesinato de Fernando Báez Sosa ocurrido en Villa Gesell, rompió el silencio desde la cárcel de Melchor Romero. A través de una entrevista, el joven buscó distanciarse de la planificación del ataque, aunque reconoció su presencia en el lugar de los hechos. Pertossi manifestó el impacto emocional que le genera el proceso judicial y su situación actual de encierro, intentando mostrar una faceta de remordimiento ante la opinión pública por el trágico desenlace de aquella madrugada.
En sus declaraciones, el joven fue contundente al expresar su sentimiento de culpa respecto a lo ocurrido frente al boliche Le Brique. Pertossi afirmó textualmente: “Me arrepiento de lo que pasó, pero yo no maté a nadie”, sosteniendo su postura de que no participó directamente en los golpes mortales que terminaron con la vida del estudiante de derecho. Con estas palabras, el condenado busca reforzar la estrategia de su defensa de diferenciar las responsabilidades individuales de cada uno de los integrantes del grupo dentro de la coautoría del crimen.







