La abogada argentina Agostina Páez, imputada por injuria racial en Río de Janeiro, recibió la autorización del Tribunal Penal N°37 para regresar al país tras una audiencia de Instrucción y Juzgamiento. La justicia brasileña determinó que la profesional podrá mantener su libertad ambulatoria, aunque quedó obligada a cumplir con tareas comunitarias como parte de la resolución legal del caso.
Durante el proceso judicial, Páez manifestó una gran angustia ante la posibilidad de recibir una condena de prisión efectiva en Brasil, llegando a declarar dramáticamente ante las cámaras: “Si voy a la cárcel, me mato”. El delito de injuria racial es considerado grave por la legislación local, lo que generó una fuerte repercusión mediática tanto en Argentina como en el país vecino durante las últimas semanas.
Tras este giro significativo en su situación legal, la imputada podrá abandonar el territorio brasileño para retomar sus actividades en Argentina, siempre bajo el compromiso de realizar la carga de trabajo impuesta por las autoridades de Río. La medida cierra una etapa crítica del juicio que mantuvo en vilo a la defensa, permitiendo que la abogada evite el encarcelamiento a cambio del servicio comunitario.