Las cámaras de seguridad de Florencio Varela fueron la pieza fundamental para esclarecer el homicidio del “Francés” Viarnes, permitiendo a los investigadores reconstruir una compleja logística criminal. El análisis fílmico detectó movimientos coordinados entre el vehículo de la víctima y el de los sospechosos, los cuales fueron validados mediante el cruce de antenas de telefonía celular. Estos registros situaron a los implicados en tiempo y espacio con la escena del crimen, vinculando directamente una iglesia evangélica local como punto estratégico de la operación.
La investigación, liderada por el Dr. Darío Provicionato, determinó que el asesinato fue un ajuste de cuentas por una deuda económica previa. Un dato revelador fue la detección de una mudanza sospechosa en el departamento de la víctima: los bienes de Viarnes fueron retirados del inmueble inmediatamente después de su ejecución en un intento por borrar evidencias y saquear sus pertenencias. Este movimiento, sumado a testimonios clave, permitió identificar la división de roles entre los participantes, que incluyó la planificación del ataque y el encubrimiento posterior.
Hasta el momento, las autoridades han logrado la detención de tres personas: un pastor evangélico conocido como M.H.G., la mujer que alquilaba el departamento y su hermana. Mientras la Policía Científica analiza los rastros levantados en los allanamientos realizados en viviendas y quintas del barrio La Capilla, la justicia mantiene una orden de captura activa sobre el hermano del pastor, quien se encuentra prófugo y es sospechado de ser el autor material de los disparos.