
La emprendedora Lucía Mariño es oriunda de Berazategui, localidad desde la cual viajaba todos los días en tren hacia la Ciudad de Buenos Aires con un carrito para vender sus preparaciones dulces. Lo que comenzó hace doce años con una inversión mínima mientras estudiaba, hoy es Un Rincón Vegano, una exitosa pyme familiar que transformó su propia casa en una fábrica capaz de producir más de un millón de alfajores al año y llegar al exigente mercado de Estados Unidos.
El proyecto de Lucía surgió ante la falta de alternativas sin ingredientes de origen animal a nivel nacional y debió superar bastante resistencia comercial en sus inicios. Gracias a la respuesta positiva en diversas ferias especializadas, la joven decidió enfocarse de lleno en reinventar el clásico alfajor argentino, logrando expandir su negocio con el apoyo fundamental de su familia y sumando actualmente nuevas líneas de galletitas que acompañan las tendencias de consumo saludable.






