
El presidente Javier Milei encabezó esta mañana las celebraciones por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo, participando del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana. El mandatario, quien asistió junto a integrantes de su gabinete y funcionarios nacionales, escuchó el mensaje del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien realizó un marcado llamado a la unidad de la clase dirigente nacional.
En este sentido, el Arzobispo centró su homilía en la necesidad de superar la polarización política que atraviesa al país. García Cuerva instó a los representantes gubernamentales a fomentar el diálogo, la reconciliación y el encuentro, advirtiendo sobre el impacto negativo que genera el “sálvese quien pueda” en el tejido social. Asimismo, el prelado dedicó un pasaje crítico a los discursos de odio en la esfera pública, señalando directamente al “terrorismo de las redes” como un factor que bloquea la búsqueda de soluciones conjuntas a los problemas urgentes.
Finalmente, el acto contó con la presencia de autoridades nacionales y del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en un marco de fuerte expectativa política. Por consiguiente, tras la ceremonia litúrgica y su paso por el Cabildo para el saludo oficial, el Presidente regresó a la Casa Rosada con el objetivo de liderar una reunión con su equipo de trabajo, en el marco de una jornada marcada por la conmemoración de la identidad patria.







