UN POLICÍA FEDERAL SE ESPOSÓ A LAS REJAS DE LA CASA ROSADA PARA RECLAMAR MEJORAS SALARIALES

Un cabo de la Policía Federal, identificado como Miguel Ángel Montiel, protagonizó una tensa protesta esta mañana al encadenarse a los ingresos de la Casa de Gobierno. El efectivo, que se encontraba uniformado y portaba su arma reglamentaria, denunció que su salario de 700.000 pesos es insuficiente y reclamó por supuestos hechos de corrupción en la Superintendencia de Transporte y el deterioro de la obra social de la fuerza.

Tras la intervención de jefes policiales y personal de Asuntos Internos, el agente depuso su actitud y entregó su arma sin que se produjeran incidentes mayores. Según fuentes oficiales, el cabo ya enfrentaba tensiones previas por una asignación de servicio rechazada, y ahora deberá afrontar sanciones administrativas por manifestarse públicamente, una acción que el propio efectivo reconoció que pondría en riesgo su carrera.