
El mercado inmobiliario argentino comienza a mostrar señales de estabilización tras años de fuerte incertidumbre, aunque el acceso a la vivienda sigue siendo el principal desafío para las familias. Según un reciente informe de la Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA), los contratos de alquiler para unidades de tres ambientes superan actualmente el millón de pesos mensuales, variando según la ubicación y las características de cada inmueble en las distintas provincias.
En este sentido, los valores de compraventa también han exhibido una tendencia a la moderación, con unidades usadas de tres ambientes que oscilan entre los 102.500 y 165.000 dólares. Asimismo, el reporte destaca que, tras la mayor libertad en los acuerdos alcanzada tras la salida de la ley de alquileres, se ha generado un mayor margen de negociación entre las partes, permitiendo una mayor flexibilidad en los plazos y los índices de ajuste cuatrimestrales o trimestrales.
Finalmente, el informe advierte que, más allá de la oferta disponible, la dificultad actual se centra en el deterioro del poder adquisitivo frente a los ajustes contractuales. Por consiguiente, los expertos remarcan que la recuperación del sector dependerá de una combinación entre la estabilización de las variables macroeconómicas y una mejora sostenida en los salarios reales, factor determinante para que el mercado pase de la estabilización actual hacia una expansión más accesible.








