
El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundió los datos oficiales correspondientes al primer semestre del año, registrando un incremento en la tasa de pobreza que alcanzó el 32,3 por ciento de la población urbana y afectó a más de 15,5 millones de personas. El informe técnico elaborado bajo la gestión del director del organismo, Marco Lavagna, reflejó además que la indigencia se ubicó en el 8,7 por ciento, evidenciando un deterioro en las condiciones socioeconómicas de los hogares argentinos en comparación con las mediciones previas.
Las cifras oficiales confirmaron un impacto mayor en los grandes aglomerados urbanos del país y entre la población infantil, donde los niveles de privación material continúan mostrando los índices más elevados. Tras la difusión del reporte del INDEC, el ministro de Economía, Luis Caputo, y diversos analistas económicos analizaron el impacto de la inflación y el costo de la canasta básica en los ingresos familiares durante la primera mitad del año.







