
Un informe oficial reveló que casi el 75% de las formaciones eléctricas del Área Metropolitana de Buenos Aires —que incluyen a la Línea Roca— presentan demoras e incumplimientos en sus esquemas de revisión periódica. La situación abarca a más de 500 coches de las líneas metropolitana de mayor caudal de pasajeros, afectando componentes esenciales para el funcionamiento diario en un escenario en el cual la emergencia ferroviaria nacional fue prorrogada hasta junio de 2028.
El deterioro generalizado del material rodante impacta directamente en el servicio que utilizan a diario miles de vecinos del sur del Conurbano, provocando cancelaciones imprevistas, demoras en las frecuencias y riesgos operativos. Según datos presupuestarios, las transferencias estatales a la operadora estatal registraron una caída real superior al 22% en lo que va del año, profundizando las dificultades para encarar las reparaciones estructurales y el recambio de repuestos críticos.







