
Usuarios expusieron una indignante situación en el transporte público de Lanús con el conductor de la línea 100, interno 4852. El chofer detuvo la unidad y se negó a continuar el recorrido porque le molestaba el sonido del celular de un niño con autismo, una herramienta que el menor necesitaba para regularse y evitar una crisis durante el viaje.
Frente a la exigencia de apagar el dispositivo, los pasajeros intercedieron recordando las normativas vigentes sobre discapacidad. Este repudiable hecho, documentado en video por los presentes, despertó un fuerte reclamo vecinal exigiendo empatía, respeto y verdadera inclusión social.







