
De acuerdo con los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado formal del sector privado experimentó una contracción en julio y profundizó su tendencia contractiva al encadenar catorce meses consecutivos a la baja. Durante el séptimo mes del año se destruyeron 12.716 puestos de trabajo en comparación con junio, lo que representó un retroceso mensual del 0,2% y acumuló una pérdida de 134.034 empleos formales en lo que va del año.
Los sectores más castigados por la contracción laboral fueron la construcción, que lideró la caída mensual con un 0,6%, y rubros clave como la industria manufacturera, el comercio y el transporte, que registraron mermas del 0,3%. En la medición interanual, la industria acumuló una baja del 4,4% y el comercio descendió un 3,4%, mientras que a nivel geográfico 21 de las 24 jurisdicciones del país reflejaron descensos en las contrataciones formales, con Tierra del Fuego y Misiones entre las más afectadas.






