
La interna del peronismo bonaerense quedó expuesta en su máxima tensión durante un acto partidario realizado en el Teatro Coliseo Podestá de la ciudad de La Plata. Lo que inició como una jornada institucional se transformó en un duelo de consignas cuando un sector de la militancia exigió por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, siendo inmediatamente neutralizado por el grito de “Axel Presidente” que atronó en el auditorio platense.
En este sentido, el episodio reflejó la disputa por la conducción del movimiento de cara a 2027. Mientras el intendente local Julio Alak y otros dirigentes centraron sus discursos en la condena a la situación judicial de la ex presidenta, la reacción de las bases evidenció un fuerte impulso por consolidar el liderazgo propio del gobernador bonaerense en la capital provincial. Asimismo, la presencia de figuras como Verónica Magario, Federico Otermín y Fernando Espinoza subrayó el peso del armado territorial que sostiene la gestión.
Finalmente, Kicillof buscó equilibrar las aguas reivindicando la unidad del espacio y saludando la aparición de nuevas candidaturas federales, como la de Sergio Uñac. Por consiguiente, el suceso dejó en claro que la discusión por el recambio dirigencial ya no se da a puertas cerradas, sino que se manifiesta abiertamente en los grandes escenarios políticos, marcando el pulso de un PJ en plena etapa de reconfiguración.







